viernes, 27 de diciembre de 2013

Recordando para no olvidar

Un año más que se está terminando, ¡y parece que fue ayer cuando celebrábamos éste que ya se nos va! Un año más y llega la hora de reflexionar sobre todo lo que nos ha traído, y lo que se ha llevado, el 2013.

Tal vez no nos han llegado todas las cosas que hubiésemos deseado; aquellas por las que brindamos, esperanzados pero escépticos en el fondo, durante las campanadas finales del año anterior. Lo mismo, cosas de la vida, hemos recibido otras alegrías que, por inesperadas, no lo son menos y pueden llenar mucho más. Sea lo que sea, seguro que sí tenemos alguna cosa buena más que añadir a nuestro particular zurrón.

También es cierto que este año que se marcha se habrá llevado definitivamente otras cosas y, sobre todo, personas a las que jamás volveremos a ver. La vida es dura porque vamos perdiendo lo que amamos, aunque nunca se irán definitivamente mientras los recordemos.

Por esas personas que nos dieron tanto, que nos llenaron, que conformaron parte de lo que somos ahora, merece la pena brindar este fin de año porque, como decía Gerald Brenan, el autor de “Al Sur de Granada” o “El laberinto español”, la muerte verdadera es el olvido.

Recordemos, no con nostalgia, sino con amor y una sonrisa de agradecimiento en el rostro, a aquellos y aquellas que aún siguen siendo mucho para nosotros. Hoy, sobre todo, a mi querida Pilar.

jueves, 19 de diciembre de 2013

El espacio y el tiempo

El espacio mengua. El tiempo lo devora sin remordimientos, sin pausa, como un dios Cronos hambriento de volúmenes y superficies. Crecemos y vamos ocupando esas cuatro dimensiones que, dicen, componen nuestro espacio vital. Conforme nos adentramos en el tiempo nuestros espacios se van comprimiendo, tanto en la realidad como en la memoria, o en la desmemoria. Los recuerdos acrecientan los pasados, pero el presente se encarga de empequeñecerlos y colocarlos encima de una repisa casi etérea y a punto de caer en el olvido. Somos espacio, fundamentalmente, y no existimos más allá del lugar donde pisamos o los recuerdos que somos aún capaces de aprehender y ubicar correctamente.

La vida es una lucha continua, cíclica, entre el tiempo y el espacio: entre el tiempo que hemos vivido (nunca hay tiempo por vivir porque no existe) y el espacio que ocupamos en el instante preciso, que siempre es pasado o futuro, nunca presente. Somos el eterno retorno hecho forma corpórea, porque siempre, queramos o no, nuestros pensamientos están repletos de las vivencias disfrutadas o soportadas. Nos hacemos viejos porque perdemos demasiados recuerdos, o por todo lo contrario: por acumularlos en demasía y no saber aprehenderlos en el momento adecuado.

Lo paradójico es que cuanto más rápido queremos vivir, es decir, queremos ocupar espacios y retener tiempos, más deprisa transcurren ambos, como si el destino, guiado por las sabias pero inmisericordes parcas, compensara la intensidad con lo breve, la dulce sensación del resplandor de la velocidad con las sombras espesas de lo recorrido. El final, previsible, es una oscuridad total donde se confunden, en un mortal y eterno abrazo, el tiempo inexistente y el espacio vacío.

Como digo mucho, o creo que mi memoria retiene, somos lo que somos.

domingo, 15 de diciembre de 2013

"Los sueños muertos", para Navidad

Modestia aparte, os recomiendo un buen regalo para Navidad: lectura de terror, con mi novela "Los sueños muertos", de Editorial Autores Premiados.

El libro lo podéis encontrar en muchas librerías de todo el país. El listado está en el siguiente enlace:

En Granada:
-Librerías Babel, Gran Capitán y San Juan de Dios.
-Librería Picasso, en calle Obispo Hurtado.
-Urbano Los Vergeles, en Camino las peñuelas, 2.
-Librería Ideas, en la plaza del Realejo.
-Librería Alfajaurín, en la calle Santiago-
-Librería Flash, en San Antón, 50.

Y también en internet; en Amazon, el Corte Inglés, librerías varias, etc.

Y si no tienen ejemplares, solo es cuestión de solicitarlos, facilitando el título, autor y editorial, el ISBN del libro es 978-84-941192-6-2.

Gracias a todos y todas.

viernes, 13 de diciembre de 2013

Carpe Diem

Carpe Diem, decía Horacio en sus odas. Aprovecha el momento. La vida es un intervalo muy corto entre dos enormes y oscuros vacíos. Un puñado de arena que se va escurriendo entre nuestros dedos por mucho que apretemos los puños.

Mira al horizonte, respira hondo. Siente el aire vibrar en tus oídos. Nos preocupamos de absurdos, de nimiedades, y olvidamos que las cosas importantes nO se pueden comprar ni hay forma alguna de aprehenderlas para siempre como si fuesen objetos de coleccionistas. No vivimos el instante, y es esa nuestra perdición.

Acaríciala, ¡está ahí! Ahora. Mañana, quizá, una extraña sombra puede habérsela llevada para siempre, y entonces de nada valdrán lágrimas y lamentos, pesares y gritos contra el viento. ¡Bésala! Hay sobre nuestra piel muchas más cosas importantes que todas las que se puedan adquirir a lo largo de nuestra breve existencia.

Sí, es cierto que nuestras vidas son los ríos que irán a dar a la mar, pero ¡qué bellos serán si consiguen hacer que las orillas por donde transcurren se llenen de vida y de alegría! Somos poco, también es verdad, pero menos es la nada y mirad cuánto dura y cómo se extiende.

sábado, 7 de diciembre de 2013

Nostalgia de otoño

No se puede negar que estamos en otoño; árboles que se van quedando desnudos, días sin sol y cargados de lluvia, sol breve, noches frías y oscuras. Es otoño y hay algo en el aire que sabe a melancolía.

Un lunes en otoño es mucho más cruel para con la madrugada. El reloj, en su toque casi diario de diana, parece reírse desde la mesita de noche, esbozando esa media sonrisa que tanto detestamos. Las sábanas se arrastran más lentamente que de costumbre para recostarse junto a la manta a los pies de la cama féretro.

Nos desperezamos. Arrastramos los pies aún descalzos sintiendo el frío en las plantas. Una legaña despistada cubre, momentáneamente, nuestros ojos. Bostezo. El otoño es un conjunto continuo de bostezos de la naturaleza. ¿Qué buscamos ahora? ¡Ah, ya, un café cargado que despeje nostalgias y deslices mentales!

Es otoño. Está lloviendo.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Ocio y Lucidez

Decía Hobswan, en un libro titulado “Industria e Imperio” que el fútbol nació en Inglaterra como necesidad de dar un entretenimiento para el lupem proletario, la nueva clase social nacida de la revolución industrial. De esta forma la aristocracia, la burguesía en alza, tenían sus deportes, elitistas, como el rugby (practicado en las universidades), la equitación, el polo o la caza, y la clase trabajadora tendría el suyo propio, el fútbol. Resumiendo: pan y circo. El pan, por supuesto, era una cerveza más barata (era considerada la bebida del pobre) con la que los proletarios tuvieran su “distracción” tras salir de jornadas laborales agotadoras.

Hoy en día, el fútbol, siguiendo la línea de pensamiento, sigue siendo una batalla floral que se ha convertido, gracias a una hábil manipulación y un adecuado uso, en un opiáceo que duerme al personal, sustituyendo a la cerveza o a la reclamación del pensamiento lúcido.

sábado, 30 de noviembre de 2013

Recuerdos

Recuerdo aquellos años en los que jugaba al fútbol con los amigos en las calles del barrio: eran casi todas nuestras. Hoy eso ya no lo pueden hacer los chicos porque los coches las han conquistado por completo. Igual pasa con los antiguos solares: terrenos sin edificar y sin vallar que se convertían, por derecho de pernada infantil, en zonas libres de adultos y minadas por los hoyos hechos por los críos para jugar a las canicas.

De vez en cuando algún vehículo taladraba el silencio, roto sólo por los pájaros o las campanas de las iglesias circundantes. Si uno permanecía callado escuchaba perfectamente el sonido del viento en las esquinas, el piar de los gorriones, el grito de la madre llamando a un compañero de juegos. No olía a gasolina quemada.

¡Bola, pie, bonito y hoyo! Las canicas rodaban, las peonzas se abrazaban en combates inocentes. ¡Te cambio la estampa de Izcoa por la de Vicente! Todo era calle, todo era juego compartido.

Hoy no queda sino una leve sombra que va desapareciendo, como la vega que todavía puedo contemplar desde mi ventana algunos días de cielos limpios de polución.

sábado, 23 de noviembre de 2013

Octubre

Octubre. Mi corazón está lleno de abriles y octubres. Abriles republicanos, octubres revolucionarios. Octubre ¿cuánto hace que te olvidaron? ¿Dónde están las banderas que traían nuevos amaneceres? Cada año Octubre viene más frío. Cada año Octubre es más hielo y más olvido. Siguen las cadenas, pero ya las arrastramos como fantasmas condenados a vagar con ellas por los siglos de los siglos. “Amén”, dice el Pope. Las banderas están guardadas en viejos baúles de cerraduras oxidadas. En el alféizar se posa un cuervo que grita “Nunca más”, y una risa reverbera entre las paredes de la fábrica, de toda fábrica, de cualquier fábrica. Octubre tiene su corazón parado. ¡Aire, aire! ¿Dónde están tus ideas? El viento sopla al oído una canción vieja y gastada, cantada en susurros. Octubre no tiene ya quien le acune y sí muchos enterradores, animales depredadores que lo quieren transfigurar en canción fúnebre.

Octubre es ahora un mes frío. Las escalinatas de la ciudad tres veces nombrada ya se olvidaron de los muertos que gritaban “¡Pan, pan, pan!”. Nicolás sonríe en su tumba y las campanas del Kremlin tocan sinfonías imperiales de la mano de Rasputín. Octubre es ahora diez días perdidos en el calendario de la Historia que no se recuerda y de la que nadie aprende o quiere aprender.

¡Octubre, Octubre! ¿Dónde va el espíritu humano?

martes, 19 de noviembre de 2013

Recuerdos de infancia

Bollos de azúcar los domingos de Lanjarón. ¡Abuela, abuela, quiero uno! ¡Tortas con cabello de ángel!, gritan abajo, en la calle. El crío se levanta arrastrando sus legañas por las habitaciones, se acerca a una ventana a la que apenas puede asomarse, tan pequeño es entonces: siente a su abuela bajar las escaleras, e intuye la compra del dulce.

Domingos estivales. El sol golpea suave pero constante. Bajo el melocotonero que cortaron hace poco tiempo, el chaval se come el bollito, y se entretiene mirando como las hormigas se llevan las migajas. No hacen falta juguetes caros e inexistentes. Está el jardín, el campo, el monte. Quiero recordar eternas risas y ninguna preocupación.

Hay dos vidas: la infancia y la realidad que nos inventamos para sobrevivir día a día.

viernes, 15 de noviembre de 2013

El derecho a decidir

No se entiende muy bien por qué el miedo o el rechazo total -como si se tratase de espantar a un ente endemoniado- que experimentan algunos políticos hispanos al escuchar la palabra “autodeterminación”. También habría que preguntarse por qué ese empeño en negar el derecho inalienable de los pueblos a decidir su futuro y elegir a quienes han de dirigirlos si tanto se defiende la libertad y la democracia.

Los pueblos no son entes abstractos, aunque sí lo sean las fronteras, y como realidades vivas son capaces de pensar por sí mismos, decidir futuros, olvidar pasados o condenar presentes. Negar la posibilidad de crear desde la libertad y la independencia es antidemocrático, por mucho que quieran decir lo contrario los “amigos” de viejas palabras reaccionarias, aunque a veces se vistan de progresistas.

Otra cosa diferente es que se defienda el internacionalismo, y que se piense que da igual que haya o no independencia o autodeterminación si los que gobiernan son las mismas burguesías elitistas, aunque tengan otro nombre y se llamen nacionales de otro país. Pero esa es otra historia.

martes, 12 de noviembre de 2013

La izquierda

Se dice muchas veces que una persona rica, con posesiones, no puede ser de izquierdas, porque sería discordante. No es así, al contrario: demuestra poseer una capacidad de raciocinio y sentimiento digna de envidia. Siempre, claro está, que ese progresismo sea auténtico y no una mera fachada para quedar bien o dar una grata imagen. Marx y Engels, por ejemplo, pertenecían a la burguesía, y no por ello son menos dignos de admiración por su obra creadora y su defensa de los trabajadores y trabajadoras.

Lo que sí es una aberración es que alguien sumido en la pobreza, o un trabajador asalariado y con sueldo miserable se confiese conservador o admire a las derechas. Inconcebible que alguien defienda su propia situación en la sociedad, a no ser, claro, que lo que aspire sea a darle la vuelta a la tortilla y formar parte de esa élite opresora y que se enriquece a costa de una inmensa mayoría.

Desgraciadamente, en las sociedades modernas actuales, embrutecidas por el consumo, la televisión y el seguidismo sin reflexión, la ideología propia se ve condicionado por la influencia del pensamiento dirigente. Todo está bien como está, y esta máxima queda grabada a sangre y fuego en la mente apenas pensante de la ciudadanía. Sólo golpes fuertes y adversos pueden hacer que alguien se despierte y comience a mover unas aguas que ya están oliendo a podrido. ¿Será el momento ahora, o dejaremos la ocasión para más tarde, quizá nunca?

viernes, 8 de noviembre de 2013

Esa noche eterna impasible

A veces tengo sueños terribles, y el vacío de la vida se me aparece de golpe, como un hachazo asesino en mitad de una noche de niebla espesa. Las montañas de posesiones se desmoronan y convierten en polvo, y las ilusiones se deshacen en vanos propósitos cuyo final es el olvido eterno. La noche es más terrible cuando faltan las estrellas.

Sueños. La mente oculta bajo una capa de invenciones lo inevitable. El tiempo nos deja recorrer sus caminos y nosotros, pobres incrédulos, vagabundos de ideales, arrastramos nuestros bártulos y miserias, triunfos y amores, procurando no tropezar con ninguna piedra, o intentando leer bien los carteles y señales para no perdernos, aunque no sabemos bien dónde vamos.

La Noche Eterna. Amiga. Amante. Cama y féretro, esperma y polvo. Somos lo que somos, ni más ni menos. Recorro un tupido velo mental sobre lo inescrutable, y busco otro sueño más reconfortante.

lunes, 4 de noviembre de 2013

Aminora el paso

Aminora el paso, mira el paisaje. No dejes que el horizonte te hipnotice y la tierra que pisas te sea ajena. ¿Me escuchas? Ensimismada en futuros hipotéticos, crees que eres infinitud y eternidad, mas sólo puedes compararte con una mota de polvo, una gota de lluvia, un suspiro en medio de un huracán. Desciende.

Estás aquí de alquiler: todo lo que tienes está arrendado por tiempo limitado. Hay una hora en la que el horizonte se apagará y sólo verás la oscuridad que sí será infinita y eterna. Aprovecha ahora, ausente, y recréate en el paisaje que vas recorriendo, porque, tal vez, nunca más tengas la oportunidad de respirar su aire o pisar su tierra.

Desciende a los infiernos. Vive fuera de paraísos hipotéticos. Adórate a ti mismo como si fueses dios, y ódiate como a tu peor enemigo cuando dejes de serlo. Asciende entonces. El futuro no existe, debes saberlo, como tampoco existe el presente. Sólo pasado, sólo momento vivido.

jueves, 31 de octubre de 2013

Sobre la felicidad

Bien dice Borges que no ser feliz es un pecado. Yo añadiría más: no sólo es un pecado, es también un desperdicio y una estupidez.

Por supuesto, la felicidad no es algo que se haga, compre o fabrique en un momento o lugar adecuado, pero sí que es un sentimiento al que hay que aspirar diaria, constante, continuamente. Se puede lograr, o no, pero lo importante es intentarlo y, salvo graves problemas sobrevenidos, el esfuerzo da sus frutos.

No se es feliz siempre, ni siquiera se sabe muchas veces que se ha alcanzado cierto grado de felicidad, pero el espíritu feliz, alegre, es mucho más joven, abierto, interesante, que si la tristeza o el hastío se han apoderado de nuestra alma.

Se es feliz cuando nada importa salvo lo que trasciende. ¿Qué es lo que trasciende?, preguntaréis: aquello que nos hace ser mejores, más fuertes y más alegres. Se es feliz cuando la persona a la que amas, por ejemplo, se siente a gusto contigo y con su relación de pareja. También cuando se es capaz de mirar al horizonte y no pensar en otra cosa que no sea el goce de los colores, olores, sonidos.

Quien vive para poseer no puede ser feliz, porque no se puede poseer todo y lo que se posee nunca es completo y eterno. Quien vive para compartir se acerca más a esa felicidad que todos y todas buscamos: porque compartir es vivir. Así de simple debería de ser.

jueves, 26 de septiembre de 2013

Presentación libro "Los sueños muertos", de la Editorial Autores Premiados

El próximo día 30 de octubre se va a presentar mi nueva novela, "Los sueños muertos", que va a ser publicada por la Editorial Autores Premiados, y que fue finalista del I Certamen de Novela de Terror Ciudad de Utrera.

El acto se celebrará en Granada, en el salón de actos de la Corrala de Santiago, en calle Santiago número 5, a las 20,00 horas, y en la que hablaré de mi obra y estaré acompañado por representantes de la editorial Autores Premiados.

Lugar: Corrala de Santiago, Calle Santiago, 5, Granada
Hora: 20,00 horas.
Día: 30 de octubre, miércoles.

Estais invitados. Os espero.

Más información en:
FACEBOOK (compartid la noticia):

http://www.autorespremiados.com/author/fsegoviaramos/


martes, 24 de septiembre de 2013

El blanco y el negro

Blanco. No encuentro el hilo negro para tejer un dibujo sobre este blanco perenne que algunos días me mata. ¿Es el tiempo o mi propio cuerpo que no pide sino reposo continuo, acostumbrado a una época de calor y despropósito?

¡Ay! Me he pinchado con el dedal que son estas teclas insensibles que me miran con ojos secos. Consigo deshilachar el carrete poco a poco e ir tejiendo alguna idea que manche el albo fulgor que me asalta. ¿Dónde estoy? Tal vez ando todavía enfrascado en batallas de agua o escondido en pueriles burbujas de jabón.

Busco. El dedal se confunde con el carrete, y el hilo negro se va insertando lenta, pero inmisericordemente, en el tejido inasible que me encuentro casi todas las mañanas. Sensaciones, fulgores, vacíos y grifos que se intentan abrir de nuevo. Parezco hoy una esfinge, lo sé, e ignoro si habrá algún Edipo que descifre lo que quizá sea un acertijo sin solución.

El blanco ya no es tan blanco llegados a este punto. Suspiro.

viernes, 20 de septiembre de 2013

Depredadores

Siguen aconteciendo las mismas desgracias de siempre; idénticos crímenes, eternos conflictos, miserias que se repiten sin que parezca que hay una posible solución. Pretender ser inmune a todo esto es imposible y, además, sería atentar contra la ética y la sensibilidad.

Seguimos siendo bestias ahítas de sangre, egoístas que no parecen entender que no somos eternos. Los poderosos, los que pueden cambiar las cosas, se limitan a mantener el estatus quo y proteger a los de siempre, de los que reciben sustanciosos premios, ya sea en poder o en dinero. La basura se sigue acumulando en cada esquina de este planeta al que nos hemos empeñado en destruir.

A la luz de la luna llena aúllan los muertos desconocidos; niños que no entienden por qué han de destruir el autobús donde viajan hasta el colegio; mujeres que pierden primero a sus esposos y, después, sus propios hogares arrasados por blindados y militares; indígenas cuyas aldeas son desmanteladas para que otra nueva carretera pueda surcar los antaño poblados bosques, hoy convertidos en eriales y canteras contaminantes.

Somos lo que somos: animales depredadores. Y el mayor problema es que, parece ser, que nos gusta serlo.

jueves, 12 de septiembre de 2013

1984

Muchas veces, viendo los noticiarios de la televisión, me quedo sorprendido en un primer momento, y molesto después.

Sucede que algunas noticias nos traen descubrimientos o conclusiones de comisiones científicas de expertos y técnicos de mucho renombre que tras largos y exhaustivos años de estudio llegan a conclusiones tajantes. Hasta aquí bien, pero luego viene la descripción del supuesto descubrimiento o conclusión, y resulta que: o bien uno es más listo que el hambre y sabía que eso era así (lo que sea que nos expliquen) desde hacía mucho tiempo por haberlo leído ya en algún sitio, o bien los científicos y expertos de marras no han hecho más que darle vueltas a las mismas cosas para mostrarlas de una forma más académica y oficial.

Este tipo de sucesos me traen recuerdos de, por ejemplo, la célebre novela de Orwell, 1984, en la que se repetían noticias al cabo del tiempo y se daban como novedades, siendo creídas una y otra vez por la mayoría de una población embrutecida.

No sé, tengo la extraña sensación de que nos toman el pelo o, al menos, lo intentan. Y nadie parece hacer nada al respecto.

sábado, 7 de septiembre de 2013

Septiembre

Septiembre es un mes diferente, especial, al menos en el hemisferio norte, cuando coincide con la despedida del verano y la llegada de esa estación tan peculiar en su influencia en el espíritu como es el otoño. Es un mes de nostalgia, de melancolía quizá. También, dicen los expertos, de depresiones y traumas provocados por ese volver a la actividad normal del día a día.

Los colores cambian, eso es irrebatible. Se pasa del fuerte y abigarrado colorido estival a los opacos y ocres tonos que lo invaden todo. Las calles se llenan de hojas muertas y el aire tiene un olor peculiar, mezcla de humedad y recuerdos. Si la primavera, dicen, es la estación de los enamorados, el otoño debe ser la de los suicidas.

Septiembre es como un lunes largo, complicado y difícil. Sobre todo para los chavales, o aquellos que han perdido algo en la vida.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

El tiempo impasible

Eso que dicen de que el tiempo pasa no es cierto. El tiempo no pasa: siempre está ahí, impasible, innegociable. Somos nosotros los que pasamos por él, fugaces, crédulos, orgullosos, incautos. El tiempo es frío y no conoce de sentimientos. Está ahí, simplemente.

El tiempo es el espacio, nosotros, los vehículos y los viajeros. Da igual la dirección que tomemos, la velocidad que imprimamos: no podemos transformar el espacio por el que nos movemos. Eso sí, siempre vamos hacia delante porque no existe la marcha atrás en este tren que tomamos nada más nacer.

La vida, el tiempo, la memoria traidora, la vida toda y cada parte de ella. Tan breve y tan mediatizada por apetencias intrascendentes.

viernes, 30 de agosto de 2013

Romper las normas

¿Las Normas? Las normas están para romperlas. ¿Las Leyes? Mentiras escritas para acallar conciencias. ¿Las tradiciones? Superstición hecha fiesta. ¿El lenguaje nos condiciona o somos nosotros los que limitamos su sentido?

Desde pequeños se nos condiciona, socializa, manipula. Se nos dice lo que es bueno y lo que no lo es; se nos ponen fronteras, límites, cortapisas. Asumimos como normas “naturales” lo que son imposiciones seculares, y pensamos que debe seguir siendo así porque siempre lo ha sido. Incapaces de derribar el podrido edificio nos limitamos a parchearlo, obviando las grietas que son muy visibles, las maderas carcomidas, o los techos que amenazan derrumbarse y aplastarnos. Seguimos habitándolo porque así lo hicieron nuestros predecesores y así lo deberán hacer nuestros descendientes.

¿Podremos alguna vez romper este círculo vicioso? He ahí la gran pregunta.

martes, 27 de agosto de 2013

El tiempo y la condición humana

El tiempo no sólo pasa, que ya es malo, sino que hace que veamos las cosas de distinta manera; no todas pero sí algunas. Aquellas personas que hace dos décadas nos parecían que eran las mejores del mundo, nos resultan ahora insulsas, ajenas a nosotros, distintas. El tiempo nos va transformando; a unos para mejor, a otros, desgraciadamente, para peor.

¿Quiénes somos realmente? ¿Aquellos de hace cinco, diez años, o los que hoy nos miramos y reflexionamos en el espejo? ¿Tal vez seamos lo que seremos dentro de otros muchos años? Tal vez somos un proyecto en continuo cambio, modificado continuamente por lo que nos rodea pero, en esencia, manteniendo una estructura básica que es la que sostiene todo el edificio.

Ser, estar, he ahí la eterna reflexión humana.

jueves, 22 de agosto de 2013

Golondrinas

Veo a las golondrinas volar sobre los cielos de la ciudad. En la lejanía las campanas de una vieja iglesia suenan marcando una tempranera hora. Se oye al viento besar las paredes de las casas, y las calles aún no han sido tomadas por los caballos de hierro. Es domingo.

Despierto del todo, miro el paisaje que me rodea, aspiro colores a través de los dedos de mis iris, y casi siento latir mi propio corazón.

Lo opuesto a la muerte no es la vida sino el sentimiento.



viernes, 9 de agosto de 2013

Ecce homo, o el triunfo de la estupidez

“Hen hun lujar de la mamcha de cullo nonvre no kihero hacordarme…”

Y así, el excelso ignorante, versionó la nueva edición del Quijote de Cervantes. Y fue ensalzado por los medios de comunicación, aplaudido por las masas de ignorantes, y encumbrado como jamás había imaginado, a pesar de tamaño ataque a la lengua del autor alcalino.

El infeliz autor, estúpido y soberbio hasta la extenuación, a pesar de reconocer su error, aseguró que volvería a retomar el Quijote, y versionaría el resto de la obra, de la misma manera y estilo que había aplicado en el primer capítulo

Y todo el país, cegado por la locura de la estulticia, aclamó al nuevo artista que, en realidad, no era otra cosa que el reflejo de toda una sociedad.

De pena. Valga la metáfora y, si hay dios, que nos coja confesados de restauradoras aficionadas, prensa sensacionalista, y pueblos que valoran más la incompetencia y la vulgaridad que la responsabilidad y el respeto al arte.

Así nos va.

viernes, 2 de agosto de 2013

Ser o no ser

¡Ser o no ser, he aquí el dilema! Romperse la espalda en luchas ideológicas que nunca parece que puedan triunfar, o refugiarse entre las acogedoras sombras dentro de la torre de cristal. ¿Hay término medio?

Miro la calavera, y el fantasma aparece en lo alto de las escaleras-mente, y me grita: ¡Necio, ¿acaso crees poder cambiar el mundo? No sé qué responderle y de nuevo miro al descarnado rostro sin ojos. El espectro ríe a carcajadas mientras el resto del mundo aguarda en silencio.

¡Nunca más! Grita la calavera-conciencia, y mi corazón palpita, angustiado, sin querer saber qué ha entendido, qué entiende. ¡Destino, dime qué he de hacer! La niebla ha sustituido al fantasma y cubre ahora, mortaja-olvido, las ruinas del Templo. Una solitaria y desgarrada bandera ondea breves instantes y luego cae, engullida por el olvido. ¡Nunca más!

Despierto. Giro la cabeza y observo el despertador-calavera-espectro. Son las seis y media de la madrugada: hora de levantarse. ¡Ser o no ser! Hoy, ser; mañana, no se sabe.



viernes, 26 de julio de 2013

Recuerdos

Parafraseando a Machado, mi infancia son recuerdos de unos jardines en Lanjarón, puerta de las Alpujarras granadinas.
Recuerdos de arrayanes y un melocotonar que daba buenos frutos; de una parra frondosa que me daba escondrijo; de un muro alto para un crío de seis años, que escondía misterios que sólo pude descubrir cuando mi edad, mi estatura, me permitió atisbar el otro lado: barro oscuro, estiércol, desperdicios.

Tal vez sea la distancia en el tiempo, o un no sé qué subjetivo lo que me hace pensar que con la edad los días se acortan, las horas son más breves, la vida se desmadeja con mucha más rapidez, pero mi memoria me trae jornadas eternas de juegos y diversiones, batallas infantiles en trincheras de margaritas y maizales, excursiones prohibidas a castillos abandonados. Todo a la vez, entremezclado en un aquelarre sin control y sin limitación. La infancia no conoce de cortapisas propias, aunque sí de prohibiciones externas.

Recuerdo los buñuelos, una masa frita similar a la de los churros, a las seis de la tarde, sentado en la puerta de la casa de mis abuelos, y cómo los engullía rápido para poder ir a jugar de nuevo con los amigos. El sol no parecía jamás abandonarnos y la noche, arrendada por mil y un sonidos de desconocidas criaturas, llegaba casi de improviso, como pidiendo perdón por obligarme a retornar al dormitorio. Eternidad que se fue marchando.

martes, 23 de julio de 2013

Aminora el paso

Aminora el paso, mira el paisaje. No dejes que el horizonte te hipnotice y la tierra que pisas te sea ajena. ¿Me escuchas? Ensimismado en futuros hipotéticos, crees que eres infinitud y eternidad, mas sólo puedes compararte con una mota de polvo, una gota de lluvia, un suspiro en medio de un huracán. Desciende.

Estás aquí de alquiler: todo lo que tienes está arrendado por tiempo limitado. Hay una hora en la que el horizonte se apagará y sólo verás la oscuridad que sí será infinita y eterna. Aprovecha ahora, ausente, y recréate en el paisaje que vas recorriendo, porque, tal vez, nunca más tengas la oportunidad de respirar su aire o pisar su tierra.

Desciende a los infiernos. Vive fuera de paraísos hipotéticos. Adórate a ti mismo como si fueses dios, y ódiate como a tu peor enemigo cuando dejes de serlo. Asciende entonces. El futuro no existe, debes saberlo, como tampoco existe el presente. Sólo pasado, sólo momento vivido.

sábado, 20 de julio de 2013

Los ríos

Nos vamos poco a poco. Algunos más deprisa. Nos diluimos entre meandros de gozos y sombras, precipitándonos, a veces, en cascadas de placer o en torbellinos de odio. Somos remansos de paz en orillas soñadas y, otras veces, aguas profundas y peligrosas con mirada de asesino.

Nacemos para ser río, ya lo dijo Manrique. Podemos vivir como arroyo anónimo e incapaz de llegar a ninguna parte, condenado a desparramarse y desaparecer en campos yermos. También podemos ser río fugaz y violento, cargado de furiosas aguas y destructor de frágiles presas, y terminar cayendo al mar por precipicios de roca yerma y tierra estéril. Y río suave, de recorrido tranquilo, acariciando las orillas que atravesamos como si fueran niños de pecho o amantes necesitados de un primer o un último beso. Río solaz, río casa, río vida.

De nosotros y nosotras depende qué aguas llevemos, cómo las llevemos y hacia dónde las llevemos.

viernes, 12 de julio de 2013

¿Dónde estamos?

¿Dónde están? Acaso las cifras macroeconómicas han vuelto a conformar a la ciudadanía? El mundo va bien, y una sonrisa de autocomplacencia se dibuja en un rostro. El planeta sigue girando, arrastrando sus muertos y sus injusticias. El movimiento perpetuo, como dicen los físicos, no existe.


Mañana todo será olvido. Lo único que parece importar es un voto, un escaño, un trabajo, un coche nuevo, la hipoteca, los niños, la tele, que no funciona. Los “negritos” sólo son una anécdota en una vida monótona y a salvo de sobresaltos. ¿Estamos o nos hemos ausentado en una quinta y definitiva dimensión?

Dios no ha muerto: simplemente, está aburrido de su obra y se dedica a jugar con una consola de juegos a construir y destruir sueños. La vida sigue, con todo, y tras los muros no parece haber nadie dispuesto a derribarlos con el martillo de la razón.

viernes, 5 de julio de 2013

Los rincones oníricos de la memoria

Los rincones. El lugar donde refugiarse. Misterios de niños. En la primera casa donde viví recuerdo la azotea. Era una casa de vecinos, y yo vivía en el ático, al que se llegaba por una desvencijada y estrella escalera. Frente al mismo se encontraba la azotea; cubierta, con sus lavaderos y su aseo (nuestro piso era tan pequeño que no tenía uno propio). Recuerdo a mi madre lavando la ropa en la terraza mientras yo jugaba con soldaditos de plástico (no muchos, no había para más) en una esquina de mi territorio urbano.

Era mi país, el lugar del que yo era dueño. Nadie subía nunca por aquellas desvencijadas escaleras que iban hasta el ático y la azotea, salvo mis padres y yo mismo. En los lavaderos jugaba a aventuras submarinas. Algunas veces, valiente y despreocupado hasta la extenuación, subía por la pequeña pendiente del tejado del edificio y lograba asomarme por la cornisa, atisbando la calle, tres pisos más abajo.

Lugares de recuerdos. No tenía muchos juguetes: custodiaba como si fuese oro aquel pequeño submarino de plástico barato y unos vaqueros e indios, con los que desarrollaba mil y una historias. Era mi país esa azotea mágica, y sus fronteras –aquella escalera desvencijada, aquél tejado en pendiente y la cornisa que daba al mundo exterior- me protegían y resguardaban ese paraíso que sentía mío.

Hace apenas diez años, una constructora derribó el edificio totalmente y levantó uno nuevo en su lugar. El edén, o su recuerdo, desaparecieron para siempre en el universo físico de las cosas, pero no en el onírico de la memoria.

lunes, 1 de julio de 2013

Como las nubes en el cielo

No podemos recuperar el pasado y nos tenemos que conformar con la memoria, extraño lugar que nos gasta malas pasadas, extraviando recuerdos o desvaneciendo imágenes entre nieblas de tiempo y palabras que son arrastradas por el viento como si fuesen papeles usados. La Memoria, vieja amiga y mortal enemiga; nos dice, a veces en sueños, lo que fuimos y qué traicionamos, y en otras ocasiones, mentirosa, nos hace olvidar rostros y situaciones, asesinatos y martirios inexpresables.

Mis primeros recuerdos... No lo sé, tan frágil es el alma –la memoria humana- que olvida la luz primera que lo hizo nacer. No lo sé... tal vez algún jardín cuidado en un pueblo de las Alpujarras donde jugaba a las canicas o me extasiaba bajo la lluvia, divina inocencia. Tal vez también un pequeño piso en un ático, viejo y destartalado, oliendo a cocina de carbón y leche en polvo. El tiempo lo cura todo, se dice, pero también se va llevando muchas rosas entre sus bravas aguas.

Soy lo que fui y perdí, lo que soy y mantengo, lo que seré y obtendré. Soy como todos y todas, memoria que se hace y deshace, como las nubes en el cielo.

viernes, 28 de junio de 2013

El grito y el razonamiento

¿Quieren que nos callemos? ¿Desean y predican las mayorías silenciosas y aborregadas? ¿Buscan conseguir que estemos pegados a las televisiones, embruteciéndonos y dejando el mundo en sus manos? Apañados van.

Quienes pretenden todo eso ignoran que la inteligencia no permite que haya barreras ni prisiones, ni consiente que las mordazas se impongan a la palabra. La cultura no se combate con censura y policía, aunque ellos lo piensen así. Las mayorías silenciosas –esas que ellos aplauden sonrientes – son, sin embargo, peligrosas, porque la voz crítica se escucha con más nitidez y provoca ecos que amenazan con destruir al Sistema.

Ante la prepotencia del Poder, la insumisión civil. Nadie tiene derecho a callar a nadie si no es con palabras y razones. ¿Censuras? Las hay. ¿Torturas? Las está habiendo. ¿Dónde nos quieren llevar? Orwell adivinó el futuro y nosotros estamos a tiempo de evitarlo, con nuestros actos y nuestra presencia, con el grito y el razonamiento.

viernes, 21 de junio de 2013

Hasta el fin de los tiempos

Hace frío. Está oscuro. Da igual que el sol brille en su máxima intensidad porque ella no está aquí, junto a la sombra que yo mismo soy. Somos recipientes vacíos que necesitan de la compañía para llenarse; cántaros repletos de aire que ha de escanciarse en otros cántaros para que el aroma de la vida lo llene.

¡Qué grande se hace la distancia y qué ansiedad por el retorno! Meditación, reflexión, el espíritu, que no es libre (nunca lo es), revolotea en jaulas de oro.

No es un sueño ¿no es así, querida? ¿Es la vida un contrato de alquiler en el que intentamos conseguir las mejores condiciones frente a un casero, inmisericorde, que terminará arrojándonos a la noche eterna? ¡Búscate un sofá cómodo donde besarnos hasta el fin de los tiempos!

lunes, 17 de junio de 2013

Balance de resultados

Los derrotados escriben sus palabras en el aire; los soberbios, en piedra que colocan sobre las tumbas de los oprimidos. El viento arrastra lamentos y elegías fúnebres por los que se fueron injustamente antes de tiempo.

Aves oscuras y metálicas rasgan los cielos, inmutables al paso de los ciclos, y arrojan sus huevos de muerte cumpliendo el milenario rito de la destrucción. Importan más las cosas que los hombres, la materia que el espíritu. Los más grandes monumentos de la humanidad son mausoleos funerarios o construcciones militares.

¡Llora Tierra! Una lágrima ácida cae sobre la arena manchada; dos niños harapientos arrojan piedras contra un dragón de acero; un estómago vacío se hincha y revienta: dios ha muerto.

Hay sonrisas que matan porque son tan falsas como los decorados de cartón piedra de una película antigua. Palabras necias que se lanzan al éter para justificar terrores y calamidades. Justicias crueles y reparaciones egoístas. No se es más ecuánime porque se golpee con más fuerza y más duramente, pero es lo que cuenta en el balance de resultados.

martes, 11 de junio de 2013

El centro perfecto

Malos tiempos para la lírica. ¿Han muerto las ideologías? El viaje al centro político está de moda, ese agujero negro que engulle todo; a los buenos y a los malos (en todos los sentidos), a los indiferentes, oportunistas, cobardes, apolíticos a los que da igual Hitler que Papá Pitufo, pesimistas, desconfiados, vacíos, conservadores, reaccionarios, borregos, dubitativos, enemigos de cambios profundos, desconfiados, cómodos, relajados mentales, etc. Eso sí, el centro es lo que buscan los partidos políticos que quieren desgobernar en la democracia burguesa, de ahí que luego, cuando desgobiernan, hagan las mismas políticas, esto es: mantener el sistema en su “justo centro”.

Así nos va. ¿Alguien ha visto en la cárcel a algún político corrupto que haya ejercido el poder? Parece ser que los agujeros negros impiden la existencia de rejas y sí la de maletines, amiguismos, nepotismo y demás corruptelas. Debe ser que todo eso forma parte del Sistema, ese que entre todos mantenemos y sólo sufrimos, en su parte negativa, los de siempre: la inmensa mayoría.

viernes, 7 de junio de 2013

Contra el sistema

Nada nuevo bajo el sol, salvo diferentes nubes que tapan la luz y hacen que la oscuridad sea la dueña y señora de nuestras vidas.

Documentales de segunda categoría, ridículos y alarmistas, emitidos en el último momento, nulos en cuanto a su capacidad para engañar a una ciudadanía ya consciente de lo que se está jugando estos días; agresiones a jóvenes por decir públicamente que no quieren este sistema; burdos montajes para justificar una agresión fascista; oídos sordos a la voz del pueblo desde la poltrona del poder que corrompe siempre; intereses espurios inconfesables disfrazados de bien común.

El Sistema burgués basado en una democracia que no es participativa está desenmascarándose día tras día, y es –debe ser- el objetivo de los pueblos acabar con él, por cualquier medio. Sin medias tintas. El mundo del futuro debe basarse en la solidaridad, la igualdad, la justicia social y, sobre todo, en la participación plena y efectiva de toda la ciudadanía. El poder corrompe, el poder compartido por todos deja de serlo y se convierte en trabajo común y beneficio para la sociedad.

miércoles, 5 de junio de 2013

Carpe diem

Sí, hoy estamos aquí, pero no sabemos dónde estaremos mañana. Pendemos de un hilo frágil que las parcas pueden cortar en cualquier momento, pero nos intentamos olvidar de ello para no convertir esta vida en un infierno cargado de pesadillas. Inconscientemente nos sentimos eternos, mas somos hojas que el viento puede arrastrar en cualquier momento.

Cerremos los ojos un breve momento; un respirar profundo nos ha de acompañar, nos hemos de recoger en nosotros mismos, como si volviésemos al seno materno, y sentir con los sentidos y no con la materia, meditando sobre cuán corta es la vida, cuán pronto se viene la noche eterna. Sólo así, con este ejercicio que parece más un castigo que una prueba, podremos volver a disfrutar las cosas en su justo valor; el aire cálido de un día de invierno de sol, el amanecer sobre las montañas, la brisa en el rostro, un beso amado, una mano que te toca... Nada más que eso y todo eso, ni más ni menos.

Hoy estamos aquí, eso es lo que importa. Disfrutemos el momento, dejando que nuestros sentidos se expandan y apresen tantas sensaciones que no nos parezca un sueño banal este escaso tiempo que nos dan las parcas entre el silencio del no nacido y la oscuridad del que ha muerto.

viernes, 31 de mayo de 2013

Vivir para recordar

Propósitos nuevos, o viejas promesas que nunca se han cumplido; mejorar lo mejorable; enmendar los pequeños defectos porque los grandes -esos que siempre nos acompañan- es casi imposible; terminar aquél trabajo que nos marcamos, o dejarlo definitivamente en el cofre de los sueños rotos.

Pasamos por el tiempo como un viento a través de los pinares. Apenas dejamos otro rastro que unas huellas en la arena de esa playa que es la Vida, en mayúsculas. Somos un grano anónimo en una infinitud de desiertos. Pero que nadie se engañe: no es la tristeza, ni la melancolía, la que hablan por mi boca, sino la conciencia, clara, abierta, diáfana, de que vivir es lo importante, y aprovechar el momento, fundamental. Demás añadidos, luces de candilejas, pueriles adornos, honores, carne, materia, no son sino el barniz, la capa vacía que es la primera en caer una vez llegada la Noche Eterna.

Lo que queda, lo que hay, es lo que somos: el recuerdo que la memoria retiene como paño de oro. Vivimos lo que recordamos, como bien dice Gabriel García Márquez. Vivamos para recordar.

viernes, 24 de mayo de 2013

Vivir, vivir

No puedo dejar de pensar en lo corta que es la vida, en lo rápido que pasa el tiempo. Somos lo que somos, no más que un grano de polvo en el universo, o un segundo en la eternidad. Paréntesis entre la no vida de antes de nacer, y la no vida tras la muerte. La noche eterna, como decían los romanos, nos acogerá en su mando tranquilo de silencio y olvido.

Hoy estamos aquí; respirando, comiendo, riendo, llorando, amando, paseando por las calles de nuestro pueblo o ciudad. Mañana, nadie sabe. Mañana podemos estar muertos, o no estar a pesar de seguir vivos. Por eso hay que vivir, aprovechar cada momento, sentir cada instante. Se hace difícil porque nos acostumbramos a los olores, colores, experiencias, y llegamos pensar que es algo habitual, común, simple cuando, en realidad, es lo más maravilloso de la vida: precisamente eso, estar vivo.

Piensa, mírate dentro. Dentro de veinte, treinta, cuarenta años, yo no estaré aquí. Pero ya no importará. Lo que interesa ahora, en este momento, en cada instante en que se respira, es que se vive; una sola vez, una sola, para bien y para mal. Que sea para bien, en lo que sea posible.

viernes, 17 de mayo de 2013

La negación del silencio

Recogiendo una frase, que aparece en algunos cómics de superhéroes, hay que decir siempre que: “un gran poder conlleva una gran responsabilidad”. No me refiero al poder político, ni al moral o ético, ni al económico, sino a los otros “poderes”: aquellas situaciones en las que, por un motivo u otro, nos encontramos en una posición de, valga la expresión, “privilegio o responsabilidad”.

El silencio es cómplice del crimen conocido. Cuando se tiene ese “poder” hay que estar para lo bueno y lo malo y, como he dicho en varias ocasiones, no se puede ser amigo de todo el mundo, porque ya se sabe que quien es amigo de todos no es amigo de nadie.

Así que, rotos los silencios cómplices, los silencios que pueden hacer que el que grita se sienta más fuerte, llegan luego los silencios inteligentes: los silencios que sirven para que el que grita quede afónico en el desierto de sus propios alaridos.



viernes, 10 de mayo de 2013

Buscando la cabra

No sé dónde anda la cabra, la puñetera cabra. La busco bajo la almohada, debajo de la alfombra de la entrada, miro y remiro los estantes superiores de la biblioteca, o en el fondo de la más intransitable alacena. Imposible. Es como buscar el final del arco iris, y más difícil aún que meter a un camello por el ojo de la aguja.

Tampoco sé dónde están las soluciones a tantos problemas que afectan a la humanidad en general. Busco alternativas y sólo encuentro negativas y rechazos por parte de los que deberían tomar nota de los recursos disponibles. El capital se perpetúa a sí mismo, crece, degenera, y vuelve a perpetuarse, sin importarle ni un ápice las muchedumbres de desarraigados que quedan atrás. Predomina la competitividad, falta la solidaridad.

Supongo que, al final, lograré encontrar la cabra, o el final del arco iris e, incluso, podré atravesar, montado en un brioso camello, el ojo de la aguja, pero temo, más de lo que debería, que jamás veré convertirse al capital en humano, ni al gobernante en sensatez. Claro que, dicen, la esperanza es lo último que se pierde, pero Pandora la tiene bien oculta en la caja que cerró a destiempo.

martes, 7 de mayo de 2013

Un pueblo libre

Los pueblos son libres, han de serlo sin quieren decidir su futuro. No hay pueblo libre si está oprimido por otros. Donde no hay alegría, interna, segura, convencida, no hay lugar para la libertad. Cuando un pueblo sabe lo que quiere, y así lo afirma y se reafirma en su sabiduría –que puede ser más o menos acertada pero que es la que piensa que es- la alegría y la fiesta surgen a borbotones. Nadie puede negar las evidencias.

La libertad de los pueblos no es contraria a la eliminación de las fronteras: éstas son creaciones artificiales: decididas para poder controlar, desde los poderes de una minoría privilegiada, a la población. Las diferentes culturas, en cambio, son creaciones de siglos y siglos de antigüedad, y han crecido, y seguirán haciéndolo, por sus mutuas interrelaciones, influencias, contactos y aportaciones.

Que nadie pretenda confundir la libertad de los pueblos para decidir su camino y defender sus culturas con la imposición de fronteras y la parálisis del progreso. Al contrario: es precisamente esa libertad y defensa de lo propio lo que hace posible que siga existiendo esa multiculturalidad que tanto necesitamos hoy en día para poder combatir la monotonía de esa anticultura que algunos llaman “globalización”.

viernes, 3 de mayo de 2013

La caverna

Dice Saramago, en su libro “La Caverna”, que no se puede recuperar el tiempo perdido: que el tiempo que ha pasado, pasado está. Y es así. Lo más que podemos conseguir es reconocer esa pérdida e intentar que no se produzca en futuros más o menos próximos. El tiempo, en definitiva, no pasa, no existe; es un lugar de encuentro en donde desarrollamos nuestras efímeras existencias, a las que, ingenuamente, cronometramos.

La vida es tiempo cronometrado, está compuesta de momentos, recuerdos, experiencias, incluso memorias. La vida es eterna; la de cada uno y cada una de nosotros. Somos tan absurdos en muchos momentos que creemos que viviremos siempre, y actuamos como si fuésemos a construir nuestros propios paraísos de existencia ininterrumpida. Vivimos así egoístamente, adquiriendo cosas materiales como quien absorbe aire en sus pulmones; recogiendo migajas en ese espacio al que hemos llamado tiempo, engañándonos con futuros inalcanzables.

Hay que vivir la vida, lo demás es pura parafernalia, estúpido engaño, imaginaciones desbordadas de mentes ofuscadas por la posesión y la irracionalidad. Vivir porque, ante todo –y mientras no se nos demuestre lo contrario- sólo se vive una vez.

viernes, 26 de abril de 2013

Sueños de la sinrazón

¡Oh, sueños de la sinrazón que producen los monstruos! ¡Desvaríos que se convierten en ley y norma a cumplir! El viento sopla muy fuerte en estos páramos, y no sé qué hacer, qué decir, dónde refugiar mis instintos.

Mis ideas están desnudas, desprotegidas frente al caballero negro que blande la espada flamígera del poder y la imposición. Esto no es el paraíso, no al menos para mí. La noche oscura se adelanta en el tiempo, mil infantes más mueren de hambre, y un ave de metal arroja sus entrañas de muerte sobre una aldea miserable.

¡Oh, sueños de la sinrazón que producen los monstruos! Los sensatos dirimen, en asientos de terciopelo, cuál ha de ser nuestra sensatez, a pesar de que la razón se niega a admitirla. El cielo ve caer sus estrellas, y no hay futuro, sólo la oscuridad del deseo silenciado, el pesimismo de los desesperados, la tristeza de las viudas y los huérfanos.

viernes, 19 de abril de 2013

No nos callemos

Al más paciente –que no es mi caso- termina por acabársele la virtud del santo Job y termina por decir ¡basta! y no consentir ni una más. Quizá el error sea no decirlo cuando acontece la primera vez, pero somos humanos y podemos aguantar mucho más de lo que creemos o intuimos.

Hay que parar los pies a todos aquellos, sean personas o instituciones, grupitos o naciones, “lumbreras” o mentecatos, que intentan imponernos mediante la fuerza de sus convicciones morales, lo que ellos, y sólo ellos, consideran justo, necesario y bueno. ¡Basta ya de presunciones de culpabilidad! ¡Basta ya de consentir discursos manifiestamente reaccionarios que desprecian al adversario político y desprecian, igualmente, la inteligencia del que los escucha!

Una democracia, cualquier democracia verdadera, no se fundamenta en palabras, sino en hechos, y pierde todo su valor cuando no elimina las desigualdades, corrige injusticias, escucha al pueblo o controla sus propias instituciones. Una democracia no se construye con más medidas represivas, con menos impuestos a los que más ganan, con ilegalizaciones más que dudosas, con insinuaciones racistas y con ánimos belicistas. Eso no es democracia sino fascismo. En eso estamos viviendo ahora.

Si nos callamos, otra vez más, si nos quedamos sentados, mirando, de nuevo vencerán, y cada paso delante de ellos es un paso atrás en la solidaridad y el progreso del hombre.

viernes, 12 de abril de 2013

Hay quien está muerto

Hay quien está muerto, y no lo sabe. Como árboles muertos y que aún permanecen en pie, sombras de vida. ¿No los veis? ¡Mirad despacio, a vuestro alrededor! ¡Observad las luces de los ojos que os observan! Los silencios son más delatores que las palabras o los hechos. Demasiados fallecidos pasean por las calles...

¿Por qué caen las hojas si no es otoño? Fluye el río, pero nadie escucha. Entre los árboles, el aire toca instrumentos de madera, pero nadie los oye. Quizá, alguna pareja, aún enamorada, se percate de ello o, quizá también, un pequeño deje la pelota a un lado y se ponga a sentir... ¿Por qué caen las hojas si ya no es otoño, si nunca ha sido otoño?

Los fantasmas han invadido las ciudades, y no sé dónde esconder mi sombra...

viernes, 5 de abril de 2013

De ciudadanos, no súbditos

Bajo determinados soles el camino se hace más pesado, menos machadiano y bastante laberíntico. Arrojamos nuestros pensamientos contra las escarpadas paredes de esos desfiladeros construidos por Hobbes, y nos preguntamos también, acompañando a la sombra de Hamlet, si somos o dejamos de ser porque los demás, reyes corruptos, nos obligan a ello. Sabemos que no somos nada y deberíamos tomar cicuta, como Sócrates, y no vender nuestras almas por una migaja de exilio.

Sentir el calor tostar nuestra faz no demuestra que estemos vivos; al contrario: puede ser que nuestra piel, mal acostumbrada al sufrimiento inadvertido, se ha vuelto demasiado blanda, excesivamente débil. Se agrieta, se convierte en pergamino donde alguien, tal vez algún misterioso arcano, escribe, con letras salpicadas en oro extraído de las montañas de la Locura, epitafios escritos, tiempo ha, en los más recónditos rincones de la memoria, de nuestra memoria.

Arrostrar las cadenas impuestas es merecer la esclavitud aceptada, porque nadie es más esclavo que quien admite los designios dictados por otros. Romper los grilletes, aunque las manos sangren por mil heridas y el alma grite de dolor, resucita a Rousseau de entre las tinieblas, domestica a los cuatro jinetes del propio Apocalipsis, y sirve de bálsamo –nunca definitivo, siempre agradable- de Fierabrás, de pócima mágica, de sagrado Cáliz donde beber, de nuevo, la sustancia que hace que podamos seguir caminando, a pesar de esos singulares y ardientes soles que, de vez en cuando, hacen parecer más fúnebres los senderos, más duros los repechos, más terribles los precipicios, más lejanos los horizontes...

viernes, 29 de marzo de 2013

Solo sé que no sé nada

Como dijo Sócrates, sólo sé que no sé nada. Al menos es algo, porque hay mucha gente que ignora incluso su ignorancia, que es tan atrevida que se dedica a opinar de lo que no sabe y, lo que es peor, a valor lo que hacen los demás de su vida privada.

Solo sé –como cualquier otra persona de mediana inteligencia- que el tiempo no pasa, en absoluto, que permanece inmutable a la espera de un golpe impaciente que lo transforme en vivencias, recuerdos, memoria imborrable u olvido pasional. Sólo sé que no se puede vivir desde la tumba, y que el aire no es tan puro ni las fragancias tan embriagadoras cuando se respira desde un cráneo pelado por las edades y los gusanos.

Que nadie se confunda: no hay tristeza en la asunción de las realidades dadas y las que han de venir con absoluta certeza, sólo comprensión y análisis. No hay ninguna tumba bella, ni mausoleos que produzcan dulces frutos de juventud. Sólo existe el aquí y ahora, el presente que nunca está porque se transforma en pasado que se va alejando como un tren en la noche, o en futuro que está a la vuelta de la esquina... o no está porque ese mismo tren nos lleva el día menos pensado.

Solo sé –como cualquier otra persona de mediana inteligencia- que el tiempo está para aspirarlo, estrujarlo, retorcerlo, exprimirlo, besarlo y dormirlo en un abrazo de sueños infinitos, de vivir gozos y sombras, pálidos besos o ardientes desafíos.

viernes, 22 de marzo de 2013

¡Más madera!

Hay que llegar, pero también es importante cómo se llega. ¡Más madera, más madera! No paréis, no miréis atrás: el pasado es pasado y no existe el presente, que es un momento incierto situado entre el mañana y el ayer, entre el antes y el después. Todo es relativo, como diría Einstein, más todo es importante.

¡Más madera, más madera! Hacia delante, en este tren que es nuestro tren, con estos vagones que son nuestros cuerpos. Miremos hacia delante, atisbando nuevos horizontes, siempre, ya que no hay que anclarse en ninguna parte, en ningún lugar.

El humo de la chimenea de la máquina del tren (¡más madera, más madera!) arroja blanco humo cargado de esperanzas. No hay cabida para el pesimismo, no es posible llevarlo dentro del equipaje, que ha de ser liviano, etéreo, desnudo.

¡Más madera, más madera! ¡Hay tantos mundos nuevos que descubrir…!

viernes, 15 de marzo de 2013

Dios aprieta... y ahoga

¡Huy! ¡Dios aprieta… y ahoga! ¿Vendrán los nuevos Torquemadas allende los Pirineos y el Atlántico? ¿Volveremos a tener que ir obligatoriamente a misa de doce a confesar nuestras culpas y pecados?

¡Huy! ¿Religión es cultura? ¿Las hogueras y las guerraS santas llevadas al Museo del Prado? ¡Temblad, malditos, la espada de la Verdad viene barriendo agnósticos y rebeldes con causa! ¡Temblad, que Torquemada, Cisneros y la Santa renacen de sus cenizas filosóficas y vuelven por sus fueros!

¡Huy! Que se preparen de nuevo los palios, aquellos que cobijaron dictadores sanguinarios de cuatro décadas. Que se preparen las tapias desconocidas, aquellas que contemplaron el fusilamiento bajo confesión de miles de muertos anónimos. ¡Que ellos nos quieren salvar del pecado del mundo! ¡Cordero de Dios, de su Dios!

¡Huy! Almuecines llamando a oración, sacerdotes dentro de su confesionario, lamas reposando tras una buena comida proporcionada por sus leales siervos, jueces hebreos leyendo la Biblia –el antiguo Testamento, por supuesto- mientras bendicen las balas que matarán más niños infieles. ¿Religión es cultura?

viernes, 8 de marzo de 2013

En el recuerdo, comandante

Hartos de ver papagayos del sistema, meapilas vestidos con traje y corbata que nunca dicen nada, y mandatarios que se arrodillan ante el Imperio, protegen a los poderosos y defienden un sistema al que llaman “democrático” -aunque usan sus herramientas para seguir despojando al pueblo de sus derechos-, figuras como Hugo Chávez son dignas de admiración, porque dan esperanza a los hombres. Porque eso fue y seguirá siendo el comandante venezolano: hombre que a los hombres enseñó lo que es la Libertad y la Igualdad.

Y es que, aunque se empeñen en negarlo las “democracias” occidentales –esas mismas que durante siglos expoliaron a los pueblos del tercer mundo- y hagan campañas mediáticas manipuladoras y sesgadas, Chávez estuvo en el poder desde el principio y hasta el final de forma democrática. Y desde las instituciones democráticas llevó a cabo una reforma del Estado desde una óptica socialista. ¿Quiénes son los Berlusconi o los Sarkozy para hablar de tiranos y dictadores, ellos que están implicados en delitos de corrupción e incluso de trata de blancas? ¿Quiénes los monarcas de todas esas decadentes monarquías europeas, a los que nadie ha votado para que permanezcan indefinidamente en sus cargos y los dejen en herencia a sus más que ineptos hijos para hacer callar a líderes elegidos por el pueblo? ¿Quiénes son esos políticos europeístas y liberales, que no hacen más que recortar en sanidad, educación, cultura, vivienda… para criticar políticas que han fomentado todo lo contrario?

A pesar de todo, la historia dirá quién es quién. De hecho, ya lo está diciendo, pese a lo que clamen las voces del Imperio, que siguen empecinadas en controlar América Latina como si fuese su cortijo de verano. No lo van a conseguir, porque Chávez, el comandante bolivariano, ha creado escuela en todo el continente, y los pueblos indígenas han visto que hay otro mundo posible; lejos del imperialismo del Norte, del pseudocolonialismo de la mal llamada “Madre Patria” (que actúa muchas veces más como madrastra), y de las políticas neoliberales que están llevando al caos a los pueblos de Europa.

No, Hugo Chávez no ha muerto: la revolución pacífica, socialista y revolucionaria sigue abierta, y el camino que ha abierto es tan limpio, tan atractivo y tan esperanzador que es imposible que puedan detenerla.

jueves, 28 de febrero de 2013

Las alimañas

Las alimañas que andan por ahí no descansan. Llevan ya una temporada calentando el ambiente, señalando a los responsables de todos nuestros males y desastres: los de “fuera”. Las alimañas, que necesitan de la ignorancia para seguir sobreviviendo, cierran los ojos cuando sus bestiales hijos salen a la calle y apalean, como dignos discípulos de la secta de la caperuza blanca, a un grupo de negros, moros o chinos, o se manifiestan portando banderas nazis por las calles de cualquier ciudad del país que dirigen. Cuando los manifestantes protestan contra sus políticas reaccionarias, lanzan sus bestias represoras a la calle y les ordenan el reparto “equitativo” de “leña” a diestro y siniestro, como ángeles vengadores que deben arrojar a la serpiente del paraíso capitalista y culturalmente monolítico que defienden estos neonazis en ciernes.

Alimañas que inventan patrañas para acabar con sus enemigos políticos, o que inventan leyes para limitar la oposición política e ideológica a sus planteamientos carroñeros. Hablan bien, como buenos alumnos educados en colegios jesuíticos e influidos por sectas opusinas de ilustres y canonizados hechiceros. emiten encuestas más falsas que las monedas de tres euros, o bajan los precios ficticios mientras los monederos se vacían con más rapidez que hace unos meses. Pero no importa, aúllan las bestias, esto va bien... mientras ellos lo digan.

¿Fabricarán dentro de unos meses estrellas amarillas para colgar en los pechos de todos aquellos y aquellas que no entren en el rebaño? ¿Harán romper los cristales de los edificios antiglobalización? Tal vez convoquen a sus lacayos para iniciar una nueva noche de cristales rotos, y concentren al adversario, al diferente, al pensador y pensadora, en los particulares campos de exterminio del aislamiento y el desprecio, fabricando el sistema a su medida.

viernes, 22 de febrero de 2013

Correctamente democráticos

¡Sé libre! Y lo obligan a limpiar los adoquines de la calle mientras sus liberadores sonríen satisfechos. ¡Intégrate! Y le hacen un conveniente lavado de cerebro para que abandone sus prácticas “cavernícolas” y se identifique con la sociedad que, benévolamente, lo ha acogido. ¡Democratízate! Y le cachean vehementemente para evitar que pueda hacerse daño con el velo, turbante o cualquier otro adminículo que pueda llevar encima. Puede que hasta le regalen un curioso colgante para el cuello...

Seguramente cualquier día de estos se publicará algún libro que contemple la correcta conducta a seguir en un estado democrático; cómo vestir, qué pensar, dónde ir, cómo hablar y qué es lo políticamente correcto. Quizá termine con un “dios mediante”, o “dios guarde a usted muchos años”, o alguna simpleza similar. Tal vez haya que comprarlo obligatoriamente, y llevarlo en la mochila mental, al igual que los soldados alemanes llevaban en su mochila de combate un ejemplar del Mein Kampf de Adolf Hitler.

Ellos, los sabios, pronuncian grandilocuentes discursos de lo que es el ejercicio de un derecho, despotrican de culturas, religiones, formas de pensar que no son las suyas... y se quedan tan satisfechos, respaldados y aplaudidos por una sociedad en la que la ignorancia es el pan nuestro de cada día. Así nos va, cornudos y apaleados.

viernes, 15 de febrero de 2013

Con el mazo dando

¡Atemoricemos, que es la época!. Pasamos por una etapa que me recuerda a la de la restauración del absolutismo, allá por los años veinte del siglo XIX, justo después de la caída del “revolucionario” Napoleón. La triple Entente –Rusia, Austria, Prusia- apoyaba y sostenía a todos los gobiernos absolutistas: los progresistas se veían acorralados, perseguidos, exterminados. El pueblo gritaba “Vivan las cadenas”, tan ignorante de su situación como los cerdos antes de su sacrificio. Se nominan al Nobel de la Paz a asesinos institucionales como Tony Blair y George Bush, o se ensalzan viejos y arcaicos valores patrios, religiosos o tradicionalistas. Todo vale ya que nadie parece tener la fuerza suficiente para oponerse a los designios del Señor, o sea, el Capital triunfante.

Demos a las masas fútbol a espuertas, culebrones interminables de los que uno sólo aprende que las mamás son muy buenas y las mujeres están para ser amantes esposas y perfectas amas de casa, concursos estúpidos y manipulados, materialismo y consumismo a cambio de silencios y consentimientos... Démosles opio, o circo, para que no piensen.

Eso sí, si alguno o alguna saca los pies del tiesto, mano dura, golpe en el cogote, arresto nocturno y calabozo para que allí enfríe sus ánimos, que no interesa un carácter ardoroso, o unas ideas demasiado claras, o una mente excesivamente lúcida.

viernes, 8 de febrero de 2013

Los hombres educados

Se reúnen, educadamente hablan, discuten soluciones y las aplican, educadamente también. Educadamente engañan, se enriquecen y benefician a sus amigos y compinches, sitúan en posiciones de poder a los acólitos, siempre con buenas palabras, siempre educadamente. Se sienten ofendidos cuando los engañados les dicen cuatro verdades a la cara, les rompen los asientos de terciopelo donde posan sus culos gordos y sebosos, los cogen de las solapas y les preguntan cuándo van a escuchar lo que piden los de abajo. Educadamente, manchan sus pantalones. Educadamente, se refugian tras cuatro o seis gorilas, perdón, guardias de seguridad o miembros de las fuerzas del orden, y callan.

Luego, en la seguridad de sus aposentos, delante de las cámaras de sus adláteres y seguidores, amenazan, hablan en nombre de la urbanidad y del derecho (su derecho, por supuesto), se hacen los fuertes con los débiles. Eso sí, siempre de forma educada.

A este tipo de pandillas y cohortes de vividores, burguesitos de toda índole, clasistas veteranos, defensores del orden, la moral y la ética del poder, ya les llegará su particular san Martín. Los bárbaros terminarán exterminándolos, eso sí, habrá que hacerlo de forma educada, para que no se sientan mal.