viernes, 29 de marzo de 2013

Solo sé que no sé nada

Como dijo Sócrates, sólo sé que no sé nada. Al menos es algo, porque hay mucha gente que ignora incluso su ignorancia, que es tan atrevida que se dedica a opinar de lo que no sabe y, lo que es peor, a valor lo que hacen los demás de su vida privada.

Solo sé –como cualquier otra persona de mediana inteligencia- que el tiempo no pasa, en absoluto, que permanece inmutable a la espera de un golpe impaciente que lo transforme en vivencias, recuerdos, memoria imborrable u olvido pasional. Sólo sé que no se puede vivir desde la tumba, y que el aire no es tan puro ni las fragancias tan embriagadoras cuando se respira desde un cráneo pelado por las edades y los gusanos.

Que nadie se confunda: no hay tristeza en la asunción de las realidades dadas y las que han de venir con absoluta certeza, sólo comprensión y análisis. No hay ninguna tumba bella, ni mausoleos que produzcan dulces frutos de juventud. Sólo existe el aquí y ahora, el presente que nunca está porque se transforma en pasado que se va alejando como un tren en la noche, o en futuro que está a la vuelta de la esquina... o no está porque ese mismo tren nos lleva el día menos pensado.

Solo sé –como cualquier otra persona de mediana inteligencia- que el tiempo está para aspirarlo, estrujarlo, retorcerlo, exprimirlo, besarlo y dormirlo en un abrazo de sueños infinitos, de vivir gozos y sombras, pálidos besos o ardientes desafíos.

viernes, 22 de marzo de 2013

¡Más madera!

Hay que llegar, pero también es importante cómo se llega. ¡Más madera, más madera! No paréis, no miréis atrás: el pasado es pasado y no existe el presente, que es un momento incierto situado entre el mañana y el ayer, entre el antes y el después. Todo es relativo, como diría Einstein, más todo es importante.

¡Más madera, más madera! Hacia delante, en este tren que es nuestro tren, con estos vagones que son nuestros cuerpos. Miremos hacia delante, atisbando nuevos horizontes, siempre, ya que no hay que anclarse en ninguna parte, en ningún lugar.

El humo de la chimenea de la máquina del tren (¡más madera, más madera!) arroja blanco humo cargado de esperanzas. No hay cabida para el pesimismo, no es posible llevarlo dentro del equipaje, que ha de ser liviano, etéreo, desnudo.

¡Más madera, más madera! ¡Hay tantos mundos nuevos que descubrir…!

viernes, 15 de marzo de 2013

Dios aprieta... y ahoga

¡Huy! ¡Dios aprieta… y ahoga! ¿Vendrán los nuevos Torquemadas allende los Pirineos y el Atlántico? ¿Volveremos a tener que ir obligatoriamente a misa de doce a confesar nuestras culpas y pecados?

¡Huy! ¿Religión es cultura? ¿Las hogueras y las guerraS santas llevadas al Museo del Prado? ¡Temblad, malditos, la espada de la Verdad viene barriendo agnósticos y rebeldes con causa! ¡Temblad, que Torquemada, Cisneros y la Santa renacen de sus cenizas filosóficas y vuelven por sus fueros!

¡Huy! Que se preparen de nuevo los palios, aquellos que cobijaron dictadores sanguinarios de cuatro décadas. Que se preparen las tapias desconocidas, aquellas que contemplaron el fusilamiento bajo confesión de miles de muertos anónimos. ¡Que ellos nos quieren salvar del pecado del mundo! ¡Cordero de Dios, de su Dios!

¡Huy! Almuecines llamando a oración, sacerdotes dentro de su confesionario, lamas reposando tras una buena comida proporcionada por sus leales siervos, jueces hebreos leyendo la Biblia –el antiguo Testamento, por supuesto- mientras bendicen las balas que matarán más niños infieles. ¿Religión es cultura?

viernes, 8 de marzo de 2013

En el recuerdo, comandante

Hartos de ver papagayos del sistema, meapilas vestidos con traje y corbata que nunca dicen nada, y mandatarios que se arrodillan ante el Imperio, protegen a los poderosos y defienden un sistema al que llaman “democrático” -aunque usan sus herramientas para seguir despojando al pueblo de sus derechos-, figuras como Hugo Chávez son dignas de admiración, porque dan esperanza a los hombres. Porque eso fue y seguirá siendo el comandante venezolano: hombre que a los hombres enseñó lo que es la Libertad y la Igualdad.

Y es que, aunque se empeñen en negarlo las “democracias” occidentales –esas mismas que durante siglos expoliaron a los pueblos del tercer mundo- y hagan campañas mediáticas manipuladoras y sesgadas, Chávez estuvo en el poder desde el principio y hasta el final de forma democrática. Y desde las instituciones democráticas llevó a cabo una reforma del Estado desde una óptica socialista. ¿Quiénes son los Berlusconi o los Sarkozy para hablar de tiranos y dictadores, ellos que están implicados en delitos de corrupción e incluso de trata de blancas? ¿Quiénes los monarcas de todas esas decadentes monarquías europeas, a los que nadie ha votado para que permanezcan indefinidamente en sus cargos y los dejen en herencia a sus más que ineptos hijos para hacer callar a líderes elegidos por el pueblo? ¿Quiénes son esos políticos europeístas y liberales, que no hacen más que recortar en sanidad, educación, cultura, vivienda… para criticar políticas que han fomentado todo lo contrario?

A pesar de todo, la historia dirá quién es quién. De hecho, ya lo está diciendo, pese a lo que clamen las voces del Imperio, que siguen empecinadas en controlar América Latina como si fuese su cortijo de verano. No lo van a conseguir, porque Chávez, el comandante bolivariano, ha creado escuela en todo el continente, y los pueblos indígenas han visto que hay otro mundo posible; lejos del imperialismo del Norte, del pseudocolonialismo de la mal llamada “Madre Patria” (que actúa muchas veces más como madrastra), y de las políticas neoliberales que están llevando al caos a los pueblos de Europa.

No, Hugo Chávez no ha muerto: la revolución pacífica, socialista y revolucionaria sigue abierta, y el camino que ha abierto es tan limpio, tan atractivo y tan esperanzador que es imposible que puedan detenerla.